martes, 4 de enero de 2011

091209

Dueña de mi soledad
hasta tu llegada.
Tu presencia intenta
derribar los muros
de mi fortaleza.
Tu voz invade mi mente
y distrae mis pensamientos.
Tu frescura, tu inocencia
perdida, tu propia tristeza
y tu soledad,
me traen melancolía.

No hay comentarios: